Los 4 estilos de comportamiento DISC

Estilos de Comportamiento Disc

Con el test de personalidad adecuado descubrirás en qué aspectos destacas. El método DISC te permite describir diferentes comportamientos. De esta forma, determinas, por ejemplo, si una persona en concreto es un buen líder o si destaca en el trabajo en equipo. Conocerás su comportamiento, lo que te permitirá adecuar tus expectativas y construir mejores relaciones.

¿Qué es el método DISC?

El método DISC fue desarrollado en 1928 por W. Marston. Se centra en la búsqueda de patrones de comportamiento que pueden observarse de forma externa. Es un modelo sencillo y práctico, el cual podemos poner en marcha en muy poco tiempo. Permite describir cuatro tipos de comportamiento diferentes en función de una serie de características.

Cada división se denomina estilo de personalidad, que son las que dan nombre al método. Encontramos la D (dominante), I (influyente), S (sincero) y C (consciente). Gracias a los resultados del test DISC, puedes crear equipos de trabajo más equilibrados y evitar la aparición de una amplia variedad de conflictos. Así, las personas encajan en el grupo relacionado directamente con su temperamento.

Los 4 estilos de comportamiento DISC

1. Estilo D

Se distingue de los demás con el color rojo. Lo componen personas fuertes, que buscan posiciones dominantes y que prefieren realizar sus tareas a su manera. No temen incurrir en riesgos, se orientan a la consecución de objetivos y disfrutan de la competición. También se les da bien resolver problemas y poseen una visión a largo plazo. Evitan regirse por los sentimientos, ya que prefieren la lógica y la razón a la hora de tomar decisiones.

Destacan por una serie de fortalezas:

  • Toman decisiones con rapidez;
  • Son líderes naturales;
  • Actúan de forma organizada y disciplinada;
  • Su forma de pensar es generalmente optimista;
  • Tienen una capacidad alta para el trabajo bajo presión.

Como en el resto de estilos de personalidad, los del grupo D están sujetos a diferentes limitaciones que debemos conocer. Para empezar, pueden no prestar atención a las opiniones de los demás, tienden a querer sacar los proyectos a toda velocidad, llegan a ser impacientes, no les gusta la rutina y pueden presionar a los demás sin necesidad.

2. Estilo I

Destacan por su locuacidad, optimismo y entusiasmo en el día a día. Son personas a las que les gusta relacionarse con los demás, sin importar que sean extraños, y no temen convertirse en el centro de atención. Tienden a ser espontáneos, confiados e impulsivos, pero resultan atractivos a la hora de convencer de sus ideas.

En el trabajo en equipo aportarán estas características:

  • Tienen creatividad, en especial en las lluvias de ideas;
  • Ayudan en la toma de decisiones;
  • Son animadores naturales y consiguen motivar a sus compañeros;
  • Tienen buen sentido del humor;
  • Consiguen resolver conflictos o pacificarlos.

Con frecuencia, están limitados a la hora de atender a los detalles. No son buenos organizadores, llegan a no prestar atención a lo que se les dice si no les conviene y tienden a involucrarse en asuntos que no les competen.

3. Estilo S

Las personas incluidas en este estilo son tranquilas y estables. Tienden a la rutina, la previsibilidad y la búsqueda de seguridad. Apuestan por trabar relaciones personales cercanas y a no generar conflictos con los miembros del grupo. No les cuesta escuchar, son leales, amables, positivos y comprensivos con la situación que están viviendo.

Con respecto al resto de grupos, estos son sus puntos fuertes al trabajar en equipo:

  • Fiabilidad y trabajo en equipo;
  • Siguen instrucciones sin cuestionarlas a menudo;
  • Son pacientes con el comportamiento de sus compañeros;
  • Hacen que los demás se sientan incluidos en un grupo;
  • Apuestan por el sentido común.

Pese a sus fortalezas, los miembros del estilo S tardan en adaptarse a los cambios, incluso llegan a resistirse. Pueden albergar dudas e internalizar miedos sin atreverse a comentarlos. Dejan de lado sus necesidades y se centran demasiado en las de los demás.

4. Estilo C

Son personas perfeccionistas, valoran la precisión y que cada aspecto de un proyecto sea de la máxima calidad. Se enorgullecen de su trabajo, en especial cuando está bien hecho. Piensan de forma lógica, son analíticos, sistemáticos y se enfocan a la resolución de problemas. Resultan exigentes tanto con ellos mismos como con las personas que los rodean.

Estas son sus fortalezas en el trabajo en equipo:

  • Son pensadores realistas y prácticos;
  • Analizan los diferentes aspectos de un problema para buscar su solución;
  • Son coherentes y ecuánimes;
  • Consiguen realizar preguntas importantes en el momento adecuado;
  • Se aseguran de que sus compañeros cuenten con la información adecuada.

En cuanto a sus debilidades, estas personas se pierden en los detalles, llegan a ser demasiado exigentes y prefieren trabajar solas. Su capacidad para argumentar hace que sea difícil cambiar su perspectiva y modo de pensamiento.

 

En definitiva, esto es lo que te ofrece un test de personalidad como el DISC. Conocerás cómo se comportan los diferentes miembros de un equipo, lo que te permitirá dotarles de un mayor equilibrio. Así, obtendrás unos resultados más satisfactorios. Si quieres adaptar esta metodología a tu negocio puedes apuntarte a nuestro Curso Online Metodología DISC aplicada a tu negocio, en el que podrás  mejorar la autocomunicación y comunicación con tu entorno.

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